Un terremoto de magnitud 6.7 a 10 kilómetros de profundidad se registró este sábado a 221 kilómetros de las Islas Caimán, en el Caribe, a las 5:23 del sábado en El Salvador (a las 23:23 GMT), según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Hasta las 6:23 p.m. no se registraban daños.



El terremoto generó inmediatamente alertas de tsunami para Puerto Rico y las Islas Vírgenes,y "potenciales amenazas" de tsunami en Haití, Belize, Bahamas, Costa Rica, Islas Caimán, Cuba, Nicaragua, Panamá, Guatemala, Honduras, México y Jamaica, según el Sistema de Advertencia de Tsunamis del Servicio Nacional del Clima de Estados Unidos (NOAA).

Horas después, las alertas de tsunami fueron levantadas. A las 9:22 p.m. el Sistema de Advertencia de Tsunamis de los EE.UU. no registraba alguna advertencia de tsunami asociada a este sismo.



El mapa del observatorio estadounidense de tsunamis ya no registra alertas asociadas al terremoto del Caribe.
El mapa del observatorio estadounidense de tsunamis ya no registra alertas asociadas al terremoto del Caribe.


El NOAA, sin embargo, registró el sismo con magnitud 7.5 y lo ubicó al norte de Honduras, a una profundidad de 21 millas, a las 5:23 p.m. Inicialmente el sismo se registró con una magnitud de 8 grados y una profundidad de 21 millas.

Con los datos ya revisados según la USGS, el terremoto fue ubicado al suroeste de las Islas Caimán y se produjo como resultado de una falla de deslizamiento en la corteza poco profunda cerca del límite entre las placas de América del Norte y el Caribe.

Según el Servicio Geológico, en el lugar de este terremoto, la placa de América del Norte se mueve hacia el oeste-suroeste respecto a la placa del Caribe, a un ritmo de aproximadamente ~20 mm/año, un movimiento que se aloja predominantemente a lo largo de la falla de las Islas Swan. Se trata de una "ruptura" a lo largo de esta estructura límite de placas.

El Servicio indicó que los grandes terremotos en esta ubicación del límite de placas no son inesperados y que se han producido diez terremotos de magnitud 6 o más grandes en un radio de 250 kilómetros desde el terremoto del 8 de febrero de 2025 durante el siglo anterior. El 10 de enero de 2018 se produjo cerca un terremoto de magnitud 7.5 con un mecanismo similar, sismo que provocó algunos daños y un pequeño tsunami.

Un dato interesante es que los datos del Servicio indican que la ubicación remota de estos sismos "limita la posibilidad de que se produzcan daños importantes".