El vocero de la mesa, Mateo Rendón, aseguró que hasta este 5 de febrero las autoridades agropecuarias no les notificaron sobre casos positivos del parásito, ni se ha externado con el sector las medidas que se implementarán a nivel nacional.
Rendón indicó que tampoco los más de 7,000 productores que conforman la Mesa a nivel nacional han reportado aún casos positivos.
Pese a la falta de información oficial o del sector, la Mesa hizo un llamado este miércoles para que los productores se mantengan pendientes de la situación y en vigilancia para evitar que el gusano barrenador se expanda en el país.
“Hacer un llamado a los ganaderos como al MAG que debe de tomar medidas urgentes de ver cómo se combate la plaga del barrenador”.
Mateo Rendón
Vocero de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena
El gusano barrenador es un parásito que surge del huevecillo colocado por la mosca ‘cochliomyia hominivorax’ en heridas que se alimenta de la carne de los animales y de las personas.
Los comentarios del sector surgen luego de que la Comisión Panamá – Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG) reportara los dos primeros casos del parásito en El Salvador hasta el 11 de enero de 2025.
Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) la primera de las detecciones fue reportada en diciembre de 2024, en el distrito de Sociedad, en el municipio de Morazán Sur, departamento de Morazán.
Hasta ese mes, la institución aseguró que ningún animal había fallecido o fue sacrificado debido a la enfermedad, pero reconoció que habían 11 bovinos susceptibles a la enfermedad.
¿Qué hacer?
Rendón aseguró que de detectarse un caso, el MAG debe focalizar las zonas de riesgo y evitar que el ganado contaminado se junte con el hato sano.El ganadero aseguró que el MAG debe enviar sus veterinarios y equipos de emergencias, así como agrónomos, para ejecutar una campaña de prevención y garantizar el chequeo del ganado en El Salvador.
Según la Mesa, es importante que el MAG corrobore que exista suficiente medicina veterinaria para tratar la enfermedad, principalmente porque el parásito fue erradicado oficialmente en El Salvador en 1995, hace casi 30 años.
Estos son los primeros casos que se detectan desde mayo de 1994, cuando el último animal fue reportado por parte de las autoridades agropecuarias a la OMSA.
Según Rendón, parte de la eficacia para erradicar la enfermedad estuvo ligada al combate que las autoridades y el sector hizo contra la enfermedad, así como el reforzamiento de las fronteras.
Peligro
La Mesa señala que la enfermedad es peligrosa porque es difícil de contrarrestar y puede ser letal para el ganado.Rendón explicó que el gusano puede destruir los tejidos de los bovinos al punto de provocar una reducción en la producción de la leche y, en el peor de los casos, una muerte rápida.
El MAG no ha hecho público los casos positivos, pese que toda la región ya suma más de 47,000 animales infectados.
La última acción divulgada por el MAG estuvo relacionada con el establecimiento de un cerco zoosanitario en La Unión y San Miguel, el 14 de septiembre de 2024, luego de que la enfermedad resurgiera en Honduras.
El gobierno ha recomendado con anterioridad que para prevenir la enfermedad es necesario revisar si los animales tienen heridas y curarlas a tiempo para evitar la infección del mismo, así como desparasitarlos contra garrapatas, pulgas y otros parásitos.
Además, es necesario implementar medidas contra murciélagos, impedir el ingreso de perros agresivos u otros animales a los corrales.
Las heridas infectadas pueden presentar supuración y un olor distintivo, al mismo tiempo que su apetito se reduce y que el animal se separa del grupo.
De ser necesario, el MAG tenía habilitado hasta septiembre de 2024 los números 2202-0889, 2202-0226, y el 2202-0881 para brindar mayor atención.