Carlos Acevedo, economista y estudioso de la política nacional e internacional, calificó este lunes de “carta posible de negociación en el futuro para beneficiar a los migrantes” la oferta del presidente Nayib Bukele de encarcelar a criminales extranjeros, incluso estadounidenses, en El Salvador.



“Es una carta posible de negociación en el futuro para beneficiar a los migrantes. Sí, yo creo que está bien, a veces tenés que negociar con el diablo”, dijo en la entrevista de La Tribu de este lunes.

Aseguró que el gobierno ya “negoció con las pandillas en la primera etapa” y que lo consideró en aquel momento una “decisión correcta porque las pandillas tenían de rehenes a la población de El Salvador”. “Obviamente no lo reconoce pero obviamente así fue”, añadió.



Según Acevedo, en El Salvador los criminales extranjeros “van a sentir el ácido, van a estar deseando haberse quedado en las cárceles de Estados Unidos”.

“Yo el beneficio mayor que le veo es que es una potencial carta de negociación a la hora de buscar un trato preferencial para los salvadoreños allá”.
Carlos Acevedo, economista.


El también expresidente del Banco Central de Reserva explicó una deportación masiva de salvadoreños desde Estados Unidos provocaría una "catástrofe" en El Salvador, echando al traste cualquier esfuerzo del gobierno por mejorar la economía local.

“Todo lo que haciendo el gobierno para tratar de levantar la economía se va al carajo”, fueron sus palabras.

Lo explicó: hay 1.4 millones de salvadoreños en Estados Unidos según el Censo de Población de Estados Unidos y la mitad de estos está en estatus irregular, además hay 1.2 millones de salvadoreños nacidos en Estados Unidos.

Si se deportan 700,000 personas en estatus irregular, El Salvador no tendría capacidad de dar empleo, educación y salud a 700,000 personas más, además de las remesas que dejarían de llegar a El Salvador.

Esto, agregó, provocaría “una economía en recesión con 700,000 (salvadoreños) más buscando empleo, bienes públicos, sería una crisis humanitaria social que no sé si alguna vez hemos visto en El Salvador”.