El 20 de enero del 2025 no fue un día cualquiera para los migrantes, un punto el cual es de suma importancia. Donald Trump, recién nombrado, otra vez, presidente de Estados Unidos, anunció medidas drásticas para los que llegaron a ese país a cumplir su sueño americano. Ese muro fronterizo estará más vigilado.
Cada país, especialmente de Latinoamérica, debe de estar listo para ver qué pasará con sus compatriotas, quienes se fueron para el país de las barras y estrellas a trabajar, a tener una mejor vida. Los que son residentes o ciudadanos se durmieron tranquilos; los que acaban de llegar o no han arreglado sus documentos tuvieron pesadillas. Lo que Trump también pretende es eliminar la ciudadanía para los nacidos en Estados Unidos. Está atacando a todos, sin duda alguna.
Es preocupante, El Salvador no tiene la capacidad para recibir a miles de salvadoreños que deportarán. Creo que Trump no está bromeando. En su discurso mencionó primeramente a los mexicanos, quienes son los que más han poblado ese país. Mientras tanto, el presidente Bukele y su gabinete deben estar pendientes de lo que sucederá.
Según la BBC, para México ha impuesto seis medidas para reducir la migración: 1. Quédate en México, 2. Militarización de la frontera entre México y Estados Unidos y más militarización, 3. Deportaciones masivas, 4. Suspenderá los reasentamientos de los refugiados, 5. Declaración de "organizaciones terroristas" y 6. Pena de muerte para migrantes. Estas medidas son fuertes y preocupantes para millones de migrantes. Además, suspendió el “CBP One”, el cual es un sistema que permitía a los migrantes que estaban en territorio mexicano llenar una cita para presentarse en la frontera sur.
Trump ya no quiere ver a personas que pertenezcan a pandillas o sean terroristas. Ha ordenado más persecución para las bandas terroristas. Medidas que hará para que haya más control migratorio y seguridad ciudadana. Medidas duras, especialmente para los mexicanos.
Recordemos que algunos huyen de los países por conflictos políticos, como lo que sucede en Cuba, Nicaragua y Venezuela; otros emigran por la falta de oportunidades laborales y otras circunstancias. Los que emigran solicitando asilo también están preocupados, tal parece que no dará oportunidades a nadie. Esa es la nueva era del presidente que en una ocasión se refirió con una fuerte expresión hacia los salvadoreños.
Tal parece que en el segundo mandato de Trump será más contundente; tomará más medidas para contrarrestar a los migrantes. Sin embargo, siempre habrá personas que emigren, siempre estará pensando alguien en tomar su maleta e irse para ese país.
Mientras en el acto de posesión muchos de los asistentes aplaudían, en los hogares en donde hay un migrante ilegal las cosas no eran color de rosa. Todos sabemos que Estados Unidos es un país de migrantes; los trabajos duros los hacen los latinos y otros migrantes.
Cuando analicé el discurso de Trump, publiqué en mi muro de Facebook un dibujo elaborado por un niño en donde se lee un mensaje esperanzador y de súplica: “Dios, manda buenos sentimientos al corazón de Donald Trump para que no deporte más familias”. Contundente y explícito ese mensaje.
Se espera que las organizaciones humanitarias que protegen a los migrantes luchen más. En México es donde el éxodo de miles de migrantes se queda esperando cruzar esa frontera. Ahora todo estará más vigilado.
Es preocupante, uno piensa en los familiares y amigos que no están legalizados, se piensa en los que, hasta en caravanas, toman su mochila hacia Estados Unidos. La migración ilegal no la podrá detener. Eso sí, en esa travesía peligrosa hacia ese país muchos migrantes han fallecido. Tal parece que los derechos humanos de los migrantes no serán tomados. Todo el mundo tiene derecho a emigrar.