El escritor salvadoreño Horacio Castellanos Moya afirmó este sábado que los autores de Centroamérica no viven el viaje como algo idílico, sino como una experiencia de supervivencia. La declaración la hizo durante su participación en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, celebrada en el occidente de México.
“Los escritores de la periferia, de países como el mío, de Centroamérica, no viajamos como los de la metrópoli. Nosotros sobrevivimos los viajes”, dijo Castellanos Moya, alejando toda visión romántica sobre su trayectoria como autor nómada con estadías en México, Estados Unidos, Europa y Japón.
Durante la charla Centroamérica en México, y México en Centroamérica: un viaje literario de ida y vuelta, el novelista sostuvo una conversación con el escritor mexicano Julián Herbert, bajo la moderación de Claudia Neira, directora del festival Centroamérica Cuenta.
Castellanos Moya aseguró que su estilo de vida itinerante no ha sido una elección personal.
“Ese deambular, ese vivir a salto de mata, no es algo que yo haya escogido. Al final, todos quisiéramos ser como el escritor americano con una gran casa, con piscina y una gran biblioteca. Pero la vida no nos trató así, no venimos de eso”, expresó.
Reconocido por obras como El asco y Moronga, el escritor sostuvo que la distancia forzada lo ha llevado a reflexionar sobre su identidad.
“Con la distancia te aferras mucho a la memoria, a la memoria personal. Lo que me da esa distancia, es la posibilidad de reflexionar sobre esa distancia. Qué significa ser salvadoreño, o centroamericano. No como un debate conceptual, sino en el ser interno”, comentó.
Castellanos Moya se encuentra en la FIL para presentar Cornamenta, su más reciente novela, ambientada también en la realidad salvadoreña.
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara, considerada la más importante del mundo en español, desarrollará durante nueve días más de 3,000 actividades, con la participación de 800 autores provenientes de 34 países y 20 lenguas. Además, incluirá 635 presentaciones de libros y se espera la asistencia de unas 900,000 personas.
