El cantante puertorriqueño Bad Bunny encabezará el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LX este domingo sin recibir un solo dólar por su participación. Sin embargo, la exposición global del evento podría duplicar sus ingresos musicales semanales y convertir su presentación en la operación más rentable de la industria musical actual.
Según estimaciones de Billboard basadas en datos de Luminate, el catálogo de Bad Bunny genera actualmente $788,500 semanales en EE.UU., una cifra que podría escalar a $1.7 millones tras el impacto mediático del Super Bowl, cuya audiencia podría superar los 130 millones de espectadores.
El fenómeno no es nuevo: todos los artistas que han protagonizado el show del descanso del Super Bowl experimentan un incremento en sus ganancias. Sin embargo, las proyecciones para Bad Bunny son históricas, con un aumento estimado del 115 %, superando los repuntes de figuras como Rihanna y Kendrick Lamar.
Aunque la NFL no paga a los artistas por su show, sí cubre parte de la producción, que en años anteriores ha rondado entre 10 y 20 millones de dólares.
Apple Music, detrás del músculo financiero
La presentación de Bad Bunny también cuenta con el respaldo de Apple Music, patrocinador principal del espectáculo con una inversión cercana a los 50 millones de dólares. La tecnológica apuesta fuerte al artista latino más influyente del momento como estrategia para captar suscriptores en el creciente mercado hispanohablante.
En 2025, el llamado «Conejo Malo» fue el artista más escuchado del mundo en Spotify por cuarto año consecutivo, acumulando 19.800 millones de reproducciones, y su álbum DeBÍ TiRAR MáS FOToS fue el más exitoso del año a nivel global.
El concierto del Super Bowl será también la única presentación del artista en EE.UU. este año, debido a su decisión de excluir al país de su gira como protesta por las políticas migratorias y los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Esta decisión ha generado tanto expectación como controversia. Sectores conservadores han criticado que el espectáculo sea en español. Incluso el presidente Donald Trump declaró que no asistirá al evento y calificó la elección del artista como «terrible».
Un espectáculo 100 % en español
A diferencia de otras figuras latinas que han pisado el escenario del Super Bowl —como Shakira, Jennifer Lopez o Enrique Iglesias—, Bad Bunny será el primer artista en protagonizar el espectáculo interpretando exclusivamente canciones en español, desafiando los estándares del mercado anglosajón.
La presentación del artista no solo promete ser un hito cultural, sino también un fenómeno financiero y mediático sin precedentes.
