Allison, Samantha y Johanna, tres adolescentes de 15 y 16 años, de la misma comunidad, compartieron su experiencia vivida a través de uno de los programas de World Vision, destacando cómo su participación no solo abrió puertas a nuevas oportunidades, sino que también fue crucial para superar el miedo a hablar en público y fortalecer su autoestima.

 

Superando barreras: la transformación personal

Las jóvenes relataron que el mayor impacto del programa ha sido en su capacidad para interactuar y expresarse libremente:

Allison mencionó que antes no podía socializar por pena. "Conforme he ido estando en unos espacios de World Vision… he aprendido a socializar, a hacer amistades y a presentarme en eventos."

Samantha subrayó la ayuda en el ámbito de hablar en público, un miedo común en la adolescencia. "Me ha ayudado mucho en ese tema, es decir, a expresarme libremente de lo que pienso y siento. Mi autoestima se ha fortalecido de manera significativa”.

Johanna reforzó que los talleres y foros le permitieron desarrollar y clarificar su manera de expresarse, a pesar de que ya le gustaban las exposiciones. "Siento que he tenido una oportunidad muy grande para potenciar mis capacidades, he tomado impulso para hablar en público de mejor manera”.

Oportunidades, talleres y devocionales

El programa de World Vision se extiende más allá de los talleres de desarrollo personal. Las jóvenes detallaron que han participado en diversas actividades que las exponen a entornos profesionales y sociales:

  • Talleres de comunicación: Samantha asistió a un taller con una presentadora de Canal 12, donde aprendió técnicas como la respiración para calmar nervios y la distribución de la mirada. Johanna, por su parte, participó en talleres enfocados en perspectiva de cámaras, ángulos y contenido digital.
  • Eventos significativos: Johanna y Allison estuvieron en la celebración del 50.º aniversario de World Vision, siendo incluso parte de las presentadoras.
  • Iniciativas sociales: Samantha participa en un programa que promueve la crianza con amor y el respeto, asegurando que "todos los niños tienen voz y voto y que son valiosos e importantes no solo en sus familias sino en la sociedad".

Mensaje final: ser valientes y agradecidos

Al finalizar, las jóvenes enviaron un mensaje a otros jóvenes, instándolos a ser valientes y tomar riesgos.

"El mayor obstáculo es uno mismo. Si se equivocan, equivóquense y que eso no los detenga, sean libres, sin miedo; muéstrense ustedes mismos como son”. reflexionó Allison.