La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) aseguró este martes en Tegucigalpa que en las elecciones generales de Honduras de 2025 no hubo “fraude” ni “golpe electoral”, aunque el proceso se desarrolló en un ambiente de alta polarización política y con disputas que afectaron a los organismos electorales.

«No ha habido fraude electoral. Nosotros presenciamos en nuestra posición que el presidente de la República es quien ganó las elecciones y eso es muy importante porque es la esencia de la vida democrática. No ha habido ningún golpe electoral”, afirmó el jefe de la misión, el eurodiputado Francisco Assis, al presentar el informe final sobre los comicios del 30 de noviembre de 2025.

Assis recordó que, pese a las dudas iniciales sobre un eventual “golpe constitucional” durante el proceso, esa amenaza no se concretó. En esas elecciones resultó electo como presidente Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, quien asumió el poder el pasado 27 de enero.

La candidatura de Asfura también estuvo marcada por el respaldo público del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien tachó de comunista a la candidata oficialista.

La misión señaló que el recuento avanzó con lentitud y registró numerosas interrupciones, lo que retrasó por varias semanas la divulgación de los resultados finales.

“Nuestros observadores percibieron que ha habido algunos problemas, muchas dificultades, lo que pasó no se debe repetir (…), pero al final estamos en condiciones de decir que quien está gobernando es quien ganó las elecciones y quien está en la oposición es quien perdió”, subrayó Assis, quien agregó que la alternancia debe asumirse “sin dramatismos excesivos”.

“Los que ganan hoy pierden mañana, los que pierden hoy ganan mañana”, expresó al destacar la participación ciudadana.

El informe, recibido este martes por Asfura, advierte que el proceso ocurrió en un “clima de alta polarización y tensión política”, con “disputas constantes” que afectaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) y al Tribunal de Justicia Electoral (TJE), y expusieron la “vulnerabilidad institucional ante la parálisis y posibles injerencias políticas”.

La MOE-UE expresó preocupación por la “instrumentalización política” de instituciones como la Fiscalía y por “la injerencia de la cúpula de las Fuerzas Armadas en la vida política del país”, aunque remarcó que la jornada transcurrió “de forma pacífica”. Entre sus recomendaciones, pidió al Parlamento impulsar antes de las elecciones de 2029 una reforma integral del marco legal electoral y reforzar la independencia y rendición de cuentas del CNE, “evitando injerencias partidarias y estableciendo salvaguardas que impidan su parálisis por motivos políticos”.