El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una conversación telefónica con el gobernante venezolano, Nicolás Maduro, la semana pasada, con el fin de explorar un posible encuentro en Estados Unidos. Así lo reveló este viernes el diario The New York Times, citando fuentes anónimas conocedoras del asunto.
Según el medio estadounidense, en la llamada también participó el actual secretario de Estado, Marco Rubio. Aunque la conversación no concluyó con acuerdos concretos sobre un encuentro, sí abrió la puerta a un posible diálogo directo entre ambos líderes, en medio de una tensa relación bilateral.
La llamada telefónica tuvo lugar pocos días antes del anuncio del Departamento de Estado que designó como organización terrorista al denominado Cartel de los Soles, al que Estados Unidos vincula con Maduro y otras figuras de alto perfil del régimen venezolano. Caracas rechazó la acusación, calificándola como una "fabricación de Washington".
Hasta el momento, ni el Gobierno estadounidense ni el venezolano han confirmado ni desmentido públicamente que dicha conversación haya tenido lugar, lo que refuerza la especulación en medios internacionales sobre un posible acercamiento diplomático.
La revelación de este contacto telefónico ocurre solo un día después de que Trump advirtiera que las Fuerzas Armadas estadounidenses comenzarán a capturar “muy pronto” a presuntos narcotraficantes venezolanos por tierra, tras una ofensiva marítima que, según cifras oficiales, ha dejado más de 80 muertos y 20 embarcaciones destruidas.
Sin embargo, en declaraciones recientes, Trump también señaló que "podría hablar con Maduro para salvar muchas vidas", en lo que fue interpretado como una apertura diplomática. Estas palabras fueron bien recibidas por el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, quien afirmó que una conversación entre ambos líderes sería “bienvenida”.
La llamada entre Trump y Maduro también se enmarca en un contexto de negociaciones no confirmadas entre ambos gobiernos. En octubre, medios como The Miami Herald y The New York Times informaron que Caracas habría ofrecido concesiones estratégicas a EE.UU., como permitir el acceso a su petróleo y oro, e incluso promover una transición sin Maduro al frente.
A esta creciente tensión se suma el reciente despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford en el Caribe y la movilización de aviones bombarderos estadounidenses B-52H en ejercicios militares, lo que ha elevado el nivel de alerta entre ambos países.
La posible reactivación de las relaciones entre EE.UU. y Venezuela, en plena campaña electoral en ambos países, podría tener implicaciones geopolíticas y económicas de gran escala, especialmente en el comercio de petróleo, la política migratoria y la seguridad regional.
