"Ganamos la primera vuelta contra todos los partidos del Viejo Ecuador", se felicitó en un comunicado el presidente de 37 años y rompió así el silencio que mantuvo durante la jornada electoral del domingo.
Con 92% de los votos escrutados, Noboa se mantiene al frente (44,31%), seguido muy de cerca de González (43,83%), según un conteo oficial. Tercero se ubicó el líder indígena Leonidas Iza que consiguió el 5,26% de los sufragios.
Dividido y desangrado por la violencia del narcotráfico, el país definirá en balotaje al futuro presidente en un duelo reeditado entre Noboa y González. Ambos se enfrentaron en una segunda vuelta en las atípicas elecciones de 2023.
"Esta ha sido una pelea de David contra Goliat", dijo González en entrevista con Teleamazonas, luego de reconocer un "empate técnico". Delfina del expresidente socialista Rafael Correa (2007-2017), la candidata de 47 años aspira a convertirse en la primera presidenta electa de Ecuador.
"Cambio"
Los ecuatorianos llegaron a esta elección atrapados en el fuego cruzado de las bandas criminales que se disputan el botín de la cocaína y agobiados por una crisis económica.La población resiente los estragos de un Estado endeudado con una pobreza del 28% y concentrado en financiar la costosa guerra contra el narco. En 2023, el país registró el récord de 47 homicidios por cada 100.000 habitantes, pero tras 14 meses del gobierno de Noboa esa cifra bajó a 38, según información oficial.
"Ganamos y dimos el paso más importante de todos: consolidar una Asamblea distinta convirtiéndonos en la primera fuerza, capaz de trabajar por ustedes", apuntó Noboa, cuyo partido ADN lidera el escrutinio en el Congreso con 40,35% de los escaños provinciales y 43,52% de los nacionales.
El mandatario aspiraba ser reelegido en un solo turno, confiado en la popularidad que le ha dado su política de mano dura contra el crimen mezclada con una imagen en redes sociales de frescura juvenil.
El resultado "demuestra que la gente quiere un cambio, que cuatro años más de lo que estamos viviendo en este año y medio, no está dispuesta a soportarlo", dijo González.
Noboa llegó al poder en 2023 en unas elecciones anticipadas, luego de que el presidente Guillermo Lasso disolviera el Congreso para evadir la destitución en un juicio político por corrupción. Se convirtió en uno de los presidentes más jóvenes del mundo.
"La situación del país está muy crítica, mucha inseguridad, poco trabajo, mucha gente que se va", opinó Luis Briones, un ingeniero de 56 años.
"Enterrar el correísmo"
Noboa triunfó en la región andina, en tres provincias amazónicas y Galápagos."Queremos enterrar el correísmo y ya no tener que depender del Estado en absoluto y que se acabe el socialismo porque ha hecho muchísimo daño en Latinoamérica", dijo a la AFP Alexandra, una psicóloga de 44 años que prefirió omitir su apellido.
El partido Revolución Ciudadana, afín a Correa, se impuso en las provincias costeras y en dos amazónicas. "Hemos roto la votación histórica de la revolución ciudadana de los últimos diez años", sostuvo González.
En Ecuador donde aún hay una marcada dicotomía entre correísmo y anticorreísmo, el balotaje entre Noboa y González divide al país en torno al regreso de la izquierda al poder o la continuidad del joven mandatario, que se autodefine de centroizquierda pero comulga con una política económica neoliberal.
Correa está refugiado en Bélgica desde que dejó el poder en 2017. Fue juzgado en ausencia por corrupción, condenado a ocho años de cárcel y es blanco de una orden de captura. El expresidente niega todas las acusaciones.