Las deportaciones de inmigrantes desde el interior de Estados Unidos se multiplicaron por 4,6 durante los primeros nueve meses del segundo mandato del presidente Donald Trump, impulsadas principalmente por arrestos aleatorios en la vía pública, según reveló un nuevo estudio de la Universidad de California.

El informe, elaborado por el Proyecto de Datos de Deportación —una colaboración entre la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA)— muestra que las cifras de expulsiones superan con creces lo registrado antes del retorno del republicano a la Casa Blanca.

De acuerdo con el análisis, las detenciones realizadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) también se cuadruplicaron en ese período, mientras que los arrestos callejeros aumentaron más de once veces, fenómeno descrito por los investigadores como “sin precedentes”.

Cambios en los criterios de arresto

El estudio destaca que ICE ha desplazado su enfoque tradicional —centrado en personas con antecedentes penales— para realizar detenciones más indiscriminadas, lo que ha llevado a un aumento de más de siete veces en la captura de inmigrantes sin historial criminal.

Graeme Blair, profesor de UCLA y codirector del proyecto, explicó que “antes de esta administración, ICE centraba sus arrestos en personas condenadas o previamente identificadas. Ahora, parece estar arrestando a cualquiera que pueda”.

Ante el crecimiento de arrestos, el Gobierno triplicó el número de plazas de detención para migrantes dentro del país. Sin embargo, las opciones de liberación se redujeron drásticamente: solo el 3% de los detenidos fueron liberados en los primeros 60 días, según el estudio.

Además, la tasa de deportación dentro de ese mismo período aumentó del 55% al 69%, mientras que las salidas voluntarias se incrementaron 21 veces, debido a que más personas optaron por no pelear sus casos ante la corte migratoria.

Sin alcanzar meta oficial

El informe, que utilizó datos de ICE hasta el 15 de octubre de 2025 obtenidos mediante una demanda judicial, señala que a pesar del endurecimiento de políticas, la administración Trump no logró alcanzar su meta de un millón de deportaciones anuales.

Los datos indican que, para finales de 2025, el número de deportaciones se habría ubicado por debajo de las 300.000, muy por debajo del objetivo público de la administración.

“Está claro que, aunque no han alcanzado su meta numérica, el ritmo y el alcance de las deportaciones es el más alto en lo que va del siglo XXI”, subrayó Blair.