El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, solicitó este lunes la anulación inmediata de la condena de 20 años de prisión contra el empresario de medios Jimmy Lai, en el territorio chino de Hong Kong, tras considerar que el fallo judicial criminaliza la libertad de expresión y contradice los principios del derecho internacional.
A través de un comunicado, la oficina del Alto Comisionado deploró la sentencia impuesta por cargos de conspiración con fuerzas extranjeras y publicación de materiales sediciosos, tipificados bajo la controvertida Ley de Seguridad Nacional implementada por China en el enclave desde 2020.
“La condena criminaliza el ejercicio de la libertad de expresión, de prensa y de asociación”, denunció la ONU, señalando además que el proceso se basó en acciones anteriores a la entrada en vigor de la legislación, lo que, a juicio del organismo, vulnera garantías jurídicas básicas.
El comunicado remarca que el caso de Jimmy Lai expone cómo las disposiciones vagas y amplias de la ley de seguridad pueden utilizarse en contra de los compromisos internacionales en materia de derechos humanos que mantiene Hong Kong. Por ello, Turk pidió que “el veredicto sea anulado de inmediato” por ser “incompatible con el derecho internacional”.
Asimismo, el Alto Comisionado solicitó la liberación inmediata del empresario por motivos humanitarios, destacando su avanzada edad, estado de salud y los más de cuatro años que ha permanecido en prisión preventiva durante el proceso judicial.
La ONU también alertó que otros seis ex empleados del diario Apple Daily, así como un activista y un asistente legal, fueron condenados esta semana a penas de entre seis y diez años de cárcel, bajo la misma legislación.
“Jimmy Lai es un editor condenado a 20 años de prisión por ejercer derechos protegidos por el derecho internacional”, advirtió Turk.
Añadió que el fallo consideró incluso la interacción con mecanismos de la ONU en Derechos Humanos como evidencia de culpabilidad, un hecho que calificó como alarmante.
Desde la imposición de la ley de seguridad nacional en 2020, la libertad de prensa en Hong Kong se ha deteriorado gravemente, sostiene la ONU. Muchos medios independientes han cerrado, decenas de periodistas han sido detenidos y se han endurecido los requisitos de visado y acreditación para corresponsales extranjeros.
El organismo internacional denunció que la ciudad atraviesa una tendencia represiva más amplia, con más de 175 personas condenadas y cientos más procesadas bajo la normativa, que ha servido como herramienta para reducir el espacio cívico y silenciar a la disidencia.
