Las crecientes tensiones entre Cuba y Estados Unidos, sumadas al bloqueo energético impuesto por Washington, han provocado una oleada de advertencias de viaje por parte de varios países de América y Europa, generando preocupación en el sector turístico, uno de los pilares económicos de la isla.

En las últimas semanas, naciones clave como Canadá, Estados Unidos y España han emitido recomendaciones a sus ciudadanos sobre los riesgos de viajar a Cuba, citando la grave escasez de alimentos, agua, medicamentos, y la inestabilidad de los servicios básicos como la electricidad y el transporte.

Argentina fue uno de los primeros países en recomendar a sus ciudadanos «evitar o posponer viajes turísticos» debido al colapso de servicios esenciales, los constantes apagones y la falta de insumos básicos.

Canadá, principal emisor de turistas a la isla, alertó en su sitio oficial sobre una situación “impredecible” que podría afectar incluso la disponibilidad de vuelos. Advirtió sobre un “alto grado de precaución” por la crisis de electricidad, combustible y alimentos, que ya impacta también en los complejos turísticos.

El Reino Unido señaló que los apagones en Cuba pueden extenderse por más de 24 horas consecutivas, afectando directamente los servicios esenciales de salud, agua y transporte. Además, advirtió que la escasez de combustible puede generar la cancelación repentina de actividades turísticas.

La embajada de Estados Unidos en La Habana advirtió que la red eléctrica es “cada vez más inestable”, mientras que España y Ucrania alertaron sobre las condiciones sanitarias, señalando la presencia de chikunguña y la falta de medicamentos, lo que obliga a los visitantes a viajar con botiquín personal.

La embajada ucraniana incluso pidió a sus ciudadanos evitar viajar a la isla y recomendó contactar inmediatamente con los servicios consulares ante cualquier emergencia.

Turismo en retroceso y crisis energética

La crisis energética, agravada por el reciente corte de suministro de petróleo venezolano tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, ha sumido a Cuba en una de sus etapas más críticas. Washington también advirtió con imponer aranceles a países que provean combustible a la isla.

Con solo un tercio de sus necesidades energéticas cubiertas, el gobierno cubano activó un plan de emergencia basado en la «opción cero», estrategia utilizada en los años noventa durante el «Periodo Especial», ante un posible desabastecimiento total de combustible.

Esta situación debilita aún más al sector turístico, que lleva años a la baja por las sanciones de EE.UU., la pandemia y el deterioro de la infraestructura local. En 2018, Cuba recibió 4.7 millones de visitantes, su récord histórico. Para el cierre de 2025, la cifra cayó drásticamente a 1.8 millones de turistas internacionales.