El Gobierno de Cuba advirtió a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que, a partir de este lunes, el país se quedará sin combustible para aviación, un efecto directo de las presiones energéticas impuestas por Estados Unidos, según fuentes del sector consultadas por EFE.

La gravedad de la crisis, que incluye un desabastecimiento de combustible generalizado, ha llevado a las autoridades cubanas a implementar un plan de emergencia para enfrentar la escasez energética, que ya ha afectado servicios básicos y sectores como el turismo y el transporte.

Las aerolíneas afectadas —principalmente estadounidenses, españolas, panameñas y mexicanas— aún no han comunicado públicamente cómo afrontarán el impacto, que podría traducirse en alteraciones en rutas, frecuencias y horarios, al menos en el corto plazo. Analistas señalan que en situaciones similares previas las aerolíneas reacomodaron rutas para repostar en países cercanos como México o República Dominicana.

La crisis se enmarca en una escalada de tensiones con Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que amenaza con aplicar aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, acusando a la isla de representar un riesgo para la seguridad nacional. La medida forma parte de un bloqueo energético más amplio que también ha incluido restricciones al petróleo proveniente de Venezuela y México.

Cuba produce apenas un tercio de sus necesidades energéticas y dependía de importaciones para el resto. Tras el fin reciente de los suministros venezolanos y las amenazas de sanciones a terceros proveedores, la isla enfrenta una crisis de combustible aguda. El presidente Miguel Díaz‑Canel ha reconocido que el país no recibe combustible desde diciembre y advirtió que la presión estadounidense podría agravar severamente la situación social y económica.  

El desabastecimiento ha generado apagones, largas filas en gasolineras y restricciones en transporte urbano, lo que ha llevado al Gobierno a anunciar ajustes en servicios públicos y medidas excepcionales para priorizar actividades esenciales.

Por ahora, las aerolíneas internacionales evalúan alternativas ante la falta de combustible para la aviación en Cuba, mientras la población enfrenta una combinación de crisis energética y económica en un contexto regional de alta tensión entre La Habana y Washington.