La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este lunes que su Gobierno podría fungir como "un vehículo de comunicación" entre Estados Unidos y Cuba, aunque aclaró que ese asunto no fue abordado en su reciente conversación con el presidente estadounidense, Donald Trump, y que cualquier eventual papel de mediación dependería de la aceptación de ambas partes.
Durante su conferencia de prensa presidencial, Sheinbaum señaló que el tema cubano podría tratarse más adelante, pero subrayó que México solo podría desempeñar ese rol si existe voluntad de Washington y La Habana.
“Obviamente, si México llegara a ser un vehículo para una comunicación entre Estados Unidos y Cuba, pues tienen que aceptar las dos partes, evidentemente”, aseguró.
Las relaciones con EE.UU. se han tensado luego de que un reporte del diario Financial Times informara que México se ha convertido en el principal proveedor de crudo de la isla caribeña, aunque la semana pasada Sheinbaum aseguró que "no se está enviando más petróleo del que se había enviado históricamente" y rechazó que haya "un envío particular".
“México está en las mejores condiciones, en la mejor posición para poderlo hacer, pero evidentemente tiene que ser aceptado por las partes, pero en esta ocasión no hablamos de este tema”, reiteró.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo a Cuba de que ya no recibirá más dinero o petróleo de Venezuela, al señalar que la isla ha estado "viviendo durante años" gracias al dinero y el crudo venezolanos a cambio de "servicios de seguridad" para los "dos últimos dictadores (Hugo Chavez y Nicolás Maduro)".
México mantiene relaciones diplomáticas ininterrumpidas con Cuba y, de manera histórica, ha abogado por el diálogo y el levantamiento de sanciones, mientras que las relaciones entre Washington y La Habana siguen marcadas por tensiones políticas y el embargo estadounidense.
La de este lunes es la primera conversación entre Sheinbaum y Trump desde que el mandatario estadounidense amenazase con ataques terrestres a México contra los carteles que, según él, gobiernan el país vecino; y a poco más de una semana de la intervención militar de Washington en Venezuela donde se capturó al presidente, Nicolás Maduro, y esposa, Cilia Flores, acusados de narcotráfico entre otros delitos en Nueva York.
