La elaboración y registro de patentes en El Salvador continúa concentrada en el sector de educación superior, según los resultados de la Encuesta de Indicadores de Ciencia y Tecnología 2024, presentada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
El informe sobre indicadores de ciencia y tecnología de El Salvador, publicado recientemente pero con datos de 2023 y 2024, muestra que en 2023 no se reportaron patentes solicitadas ni concedidas desde el sector gubernamental, pese a la actividad investigativa desarrollada por distintas instituciones públicas.
En contraste, el sector de educación superior informó cinco patentes solicitadas y dos concedidas, todas en el área de Ingeniería y Tecnología.
Producción científica
De acuerdo con el documento, la producción científica y tecnológica del sector público se concentró en publicaciones académicas y divulgación de resultados, con 15 artículos en revistas con ISSN (código internacional de identificación) y ocho libros con ISBN (número único) en 2023.
Además, se realizaron 20 ponencias —12 a nivel nacional y ocho internacionales— y se elaboraron 14 informes técnicos, principalmente en el área de Ciencias Médicas, que representó el 57.14 % del total.
El Conacyt destaca que la producción científica es uno de los principales resultados de las actividades de investigación y desarrollo (I+D) y se mide a través de publicaciones, informes técnicos, ponencias y patentes, entre otros productos. Sin embargo, los datos reflejan que la generación de propiedad intelectual protegida mediante patentes sigue siendo limitada y concentrada en pocos actores.
En el ámbito de la educación superior, las universidades reportaron una amplia producción académica, con 667 artículos en publicaciones periódicas, de los cuales 622 cuentan con ISSN. Las áreas con mayor volumen de publicaciones fueron Ciencias Sociales (51.27 %), Ingeniería y Tecnología (12.89 %) y Ciencias Naturales (10.79 %).
Asimismo, se reportaron 114 libros, de los cuales 98 tienen ISBN, y 30 capítulos de libro, con una distribución equilibrada entre Ciencias Sociales e Ingeniería y Tecnología.
