El precio del megavatio hora (MWh) se colocó en $81.84 en febrero pasado, su menor valor desde septiembre de 2022. Sin embargo, este resultado aún no incorpora el impacto de la guerra en Irán, que ha impulsado el precio del petróleo por encima de los $100 por barril WTI.
El último informe de la Unidad de Transacciones (UT), publicado este miércoles, detalla que el promedio mensual en el Mercado Regulador del Sistema (MRS) fue incluso inferior a los $85.28 registrados en enero de 2026.
Según el registro de la UT, administrador del mercado mayorista, el valor de febrero es el más bajo desde septiembre de 2022, cuando se ubicó en $80.22, luego de que el MWh alcanzara los $169.8 en abril de ese año tras la invasión rusa a Ucrania, que también elevó el precio del crudo a nivel internacional.
El precio de la energía se define según el costo de generación. Usualmente, los ajustes se anunciaban cada trimestre, los 15 de enero, abril, julio y octubre, pero la Asamblea Legislativa aprobó en julio de 2025 que la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas gestione el traslado de costos a las tarifas hasta diciembre de 2026.
El precio de la energía de febrero está fuera del impacto del conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel la madrugada del 28 de febrero tras atacar Irán, bajo el argumento de un programa nuclear. Esto desestabilizó el mercado, especialmente el del crudo, que este jueves el petróleo intermedio de Texas (WTI) superó los $100.
Debido a que El Salvador es importador, tiene limitada capacidad para contener los aumentos del mercado internacional, lo que no solo se traduce en alzas en los combustibles, sino también en mayores costos de generación de energía para las plantas que dependen de estos recursos.
Demanda energética
La UT reporta que la demanda mensual alcanzó 522.86 gigavatios hora (GWh), una reducción interanual del 6.8 %.
De este total, el 26.20 % (142.90 GWh) fue cubierto por gas natural licuado (GNL), un combustible fósil que, aunque requiere bajas temperaturas para su manejo, tiene menor costo de generación frente a las plantas de búnker y produce menos emisiones contaminantes.
La generación geotérmica cubrió un 21.69 % y la biomasa un 19.58 %, esta última impulsada por la zafra azucarera.
La participación de la generación hidroeléctrica fue de 10.65 %. Aunque esta tecnología tiene menor costo, su aporte al sistema suele reducirse durante la época seca y aumentar en invierno.
Según la UT, la generación solar aportó 9.57 %, la eólica 4.11 %, las importaciones 6.94 %, las térmicas 1.06 % y la distribución 0.05 %.
