El Salvador cerró 2025 con la inflación más baja de Centroamérica, según el último reporte de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca).
El documento, difundido por la Secmca esta semana —que excluye a Panamá de su análisis—, cita datos oficiales de los Bancos Centrales de Centroamérica y República Dominicana, y confirma que la inflación en El Salvador cerró en 0.91 % al cierre de diciembre pasado.
Esta característica, que El Salvador logró por tercer año consecutivo, se traduce como un aumento en el costo de productos y servicios, pero a un paso más lento que en el resto de la región.
La tasa de El Salvador está por debajo de la inflación promedio reportada en Centroamérica y República Dominicana, que se posicionó a una tasa de 2.6 % al cierre de 2025.
La segunda inflación más baja recayó sobre Guatemala, con un 1.65 %, seguido de Nicaragua con un 2.7 %.
República Dominicana y Honduras se atribuyeron los niveles inflacionarios más altos de Centroamérica en 2025, con un 4.95 % y un 4.98 %, respectivamente.
El único país de la región que se mantuvo en deflación fue Costa Rica, en donde los bienes y servicios disminuyeron a una tasa de -1.23 % en diciembre de 2025.
Alimentos y bebidas
El sector de alimentos y bebidas no alcohólicas es uno de los rubros más importantes para las poblaciones en Centroamérica porque, independientemente del estrato socioeconómico, las personas deben comprar alimentos para subsistir.
Según la Secmca, El Salvador también se mantuvo con la inflación en alimentos y bebidas no alcohólicas más baja de toda la región con un 1.29 %.
Este rubro fue la clave para que la inflación en general retrocediera 0.23 puntos porcentuales entre noviembre y diciembre pasado, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
La segunda inflación alimentaria más baja se detectó en Guatemala, que reportó 2.11 %, seguido de Nicaragua con un 2.87 %.
Honduras y República Dominicana cerraron 2025 con una inflación en este rubro de 5.56 % y de 8.19 %, en el orden dado.
La población costarricense fue la única que reportó una reducción en el costo de los alimentos a una tasa de -3.01 %.
