El español Carlos Alcaraz superó este viernes por 7-6(3) y 6-4 al ruso Andrey Rublev y avanzó a la final del ATP 500 de Doha, confirmando su brillante arranque de 2026 tras proclamarse campeón del Abierto de Australia. El murciano mostró un nivel inalcanzable para su rival y se situó a un paso de un nuevo título.
Alcaraz desplegó su mejor tenis en la capital catarí, donde logró destronar al vigente campeón con menos complicaciones que en sus tres partidos anteriores. El número uno del mundo, el tenista más joven en completar el Grand Slam, impuso un ritmo que desesperó a Rublev, quien pese a competir durante dos horas no pudo frenar el 5-1 que ya domina el historial entre ambos.
El español tomó ventaja en el primer set tras romper el saque de Rublev (4-2), aunque permitió una reacción del ruso cuando buscaba cerrarlo. Tras un tramo lleno de tensión, con una doble falta que puso el 5-5 y una oportunidad de set desaproveada, Alcaraz resolvió con autoridad el desempate. Rublev, frustrado, llegó incluso a romper su raqueta antes de intentar recomponerse en la segunda manga.
En el inicio del segundo set, Alcaraz salvó dos bolas de ‘break’ con golpes de enorme calidad y se colocó 3-0. Rublev logró igualar 3-3 con frialdad, pero el murciano aceleró de nuevo para mantenerse firme en una temporada en la que nadie ha logrado frenarlo desde Melbourne. El ruso volvió a quebrar cuando Alcaraz sacaba para sentenciar, pero el líder del ranking reaccionó al resto y selló el pase a su 34ª final profesional, la duodécima en sus últimos 13 torneos.
El español disputará el título ante el checo Jakub Mensik o el francés Arthur Fils, decidido a seguir ampliando un inicio de año impecable.
